El Examen de Medicina Preventiva (EMP) es un plan periódico de monitoreo y evaluación de la Salud a lo largo de la Vida con el propósito de reducir la morbi-mortalidad o sufrimiento, asociada a aquellas enfermedades o condiciones prevenibles o controlables.

El Médico del Internista Hospital Clínico del Sur, Alioscha Henríquez, explica que el EMP es un hábito que comienza en la Pediatría con el “Control de Niño Sano”, pero con el paso de la edad, esto se pierde, y el paciente consulta sólo cuando tiene molestias (en algunos casos, instancia muy tardía). Sin embargo, es algo, que cada vez está cambiando más, al ver el individuo aparentemente sano, que su entorno inmediato también toma conducta pro-salud, o bien, al compartir experiencias de familiares directos y/o amigos en que se han hecho pesquiza de enfermedades.

 

Prevención primaria

Evitar la ocurrencia de la enfermedad, reduciendo la exposición a factores de riesgo. Mantener Hábitos de vida saludable:

  • Mantenerse en el peso adecuado.
  • No fumar.
  • Evitar sedentarismo.

Prevención secundaria

Identifica individuos asintomáticos en una etapa temprana de la enfermedad, en la cual se asegure una respuesta significativamente mejor que el tratamiento aplicado cuando la persona esté sintomática.

El especialista explica que el EMP propone un “paquete “ de salud preventivo según edad y sexo, como parte e un plan de cuidado de salud a lo largo de la vida. Se realizan aquellos procedimientos de detección que demuestran que el tamizaje es beneficioso, utilizando criterios de sensibilidad, especificidad, valor predictivo y costo justificable.

“Es deseable que estos paquetes preventivos se apliquen no sólo en ocasión de un Examen de Medicina Preventiva, sino también en ocasión de cualquier consulta médica, ya que en nuestro país, la demanda por exámenes preventivos es muy baja, con la excepción de las mujeres durante el embarazo”, manisfiesta.

Es tal la preocupación Ministerial en el tema, que se ha incluido en la Normativa GES, quienes reconocen problemas de salud, según edad/sexo, y proponen pruebas de tamizaje.

 

Personas de 15 años y más:

  •  Se reconoce el problema del tabaquismo, sobrepeso/obesidad.
  •  Hipertensión Arterial.
  •  Diabetes Mellitus 2 (DM2).
  •  Sifilis.
  •  TBC.
  •  Alcoholismo.

 

Mujeres entre 25 y 64 años:

  • Cáncer Cervicouterino.


Adultos de 40 años y más:

  • Dislipidemia (alteración de los lípidos o grasas).


En mujeres entre 50-59 años:

  • Cáncer de Mama.


En adultos de 65 años y más:

  • Se evalúa la autonomía funcional (autovalencia).


Embarazadas
Por el impacto que pudiera implicar la no-detección, se agrega la solicitud de:

  •  Urocultivo para descartar infección urinaria.
  •  Sangre de glicemia.
  •  Test de Elisa (para detectar respectivamente DM2  asociada al embarazo, y, VIH).


Pruebas de tamizaje
(para eventualmente ratificar el resultado con pruebas más  específicas), se realizan:

  •  Interrogatorio (identificar tabaquismo, alcoholismo, autovalencia).
  •  Exámen físico (peso, talla,  perímetro de cintura para detectar sobrepeso/obesidad; medición de presión arterial para detectar Hipertensión Arterial).
  •  Exámenes de sangre (medición de niveles de colesterol para detectar dislipidemia, de glicemia o azúcar  en la sangre para detectar DM2, de VDRL para detectar Sifilis.
  • Ginecológicos (Papanicolau para detectar Cáncer Cervicouterino).
  • Exámenes  imagenológicos (Mamografía para detectar cáncer de Mama).
  • En el caso de la detección de TBC se realiza BK. En personas que llevan al menos 2 semanas tosiendo (exámen de desgarro).