Según actores de la industria nacional, durante los últimos diez años la venta de bebidas energéticas ha crecido un promedio de 80%. Esto permite que en Chile hoy se consuman alrededor de 0,6 litros per cápita de esta bebida al año, lo que pese a todo está lejos aún de la realidad que muestran países como Estados Unidos, donde el consumo por persona alcanza los cuatro litros anuales.

Según el informe de la Administración de Abuso de Sustancias y Servicios de Salud Mental de EE. UU , entre 2007 y 2011, el número de visitas a emergencias se duplicó de 10 mil aumentaron a casi 21 mil.

Los pacientes presentaron síntomas que iban desde el insomnio, el nerviosismo, los dolores de cabeza y los latidos cardiacos acelerados hasta las convulsiones. Lo anterior se produce ya que, las bebidas energéticas contienen altas cantidades de cafeína, que puede estimular tanto el Sistema Nervioso Central como el sistema cardiovascular.

La jefa del Servicio de Urgencia del Hospital Clínico del Sur, Alejandra Guerrero, explica que la mezcla de alcohol y bebidas ” energéticas ” , inhibe los efectos depresores del alcohol , lo que aumenta la sensación de euforia y retarda la fatiga , lo que constituye un riesgo altísimo, ya que esta falsa sensación de bienestar lleva a aumentar el consumo de alcohol”.

Asevera que las bebidas energéticas “no deben mezclarse con ninguna tipo de medicamento . De hecho, si una persona debe medicarse es porque tiene una condición de salud que contraindica el consumo de estas bebidas , por ejemplo : Hipertensión Arterial , Diabetes , enfermedades neurológicas o psiquiátricas, debido a que los componentes de estas bebidas aumentan la Presión Arterial y la frecuencia cardiaca , estimulan el Sistema Nervioso Central y aumentan los niveles de azúcar en la sangre . Además, deben abstenerse de su consumo los niños , adultos mayores y embarazadas”.

Respecto a qué hacer ante una posible intoxicación, la jefa de Urgencia del Hospital Clínico del Sur, aconseja “concurrir al Servicio de Urgencia más cercano o llamar a una Servicio de Urgencia domiciliaria para su estabilización y traslado . Intentar mantener al afectado despierto , con la finalidad de evitar la broncoaspiración de vómito , no dar a beber café ni agua, ya que este puede aumentar los efectos cardiovasculares de la bebida y los líquidos pueden ser fácilmente aspirados si el paciente no está plenamente consciente. Nuestro Servicio de Urgencia cuenta con los medios y personal capacitado para tratar a estos pacientes”.

  • La especialista manifiesta que es importante informarse respecto de lo que está tomando y aumentar el consumo de agua, ya que estas bebidas tienden a producir deshidratación como efecto secundario.
  • Los niveles de cafeína en las bebidas varían de unos 80 miligramos (mg) a más de 500 mg por lata o botella, según el informe, mientras que una taza de 5 onzas de café contiene 100 mg de cafeína, y una lata de 12 onzas de refresco contiene unos 50 mg de cafeína.